Como en una línea del tiempo, desde el Barcino romano hasta las «Super Illes» en construcción, El Original comienza desde el Barrio gótico, se pedalea por sus laberínticas callejuelas, por sus plazas, por sus por sus murallas, se esquivan turistas, vendedores, obreros y se recorre todo el corazón de la ciudad hasta cruzar al Eixample, el barrio del socialista utópico Ildefons Cerdà, casas modernistas, bares históricos, tiendas de ultramarinos nuevas, viejas, falsas viejas para finalmente llegar a la inconclusa Sagrada Familia. Se ha alcanzado el punto más alto topográfico y cultural y después de tres explicaciones más bajamos hacía la playa, la relajado recta final. Se hace tarde, y se coge rumbo al casco viejo, al Gótico. Al jaleo.
Y así llega su fin «El Original».